sábado 21 de enero de 2012

Listos

... nos lanzamos a esta aventura, juntos, de la mano, uno al lado del otro
¿LISTOS?
- Si

Entonces no se diga más... nos abrazamos y brincamos haciendonos hermanos de las nubes
sabiendo que el paracaidas abrirá...

Todo el aire huele a ti, a nosotros!

domingo 6 de noviembre de 2011

Nuevamente

Anhelo ya no extrañarte, mas hoy al verlo me ocurrió algo raro, por breves segundos fue como si tu reflejo se hubiese sobrepuesto en aquel ser... la realidad es que no se puede luchar en contra de eso que pasa por nuestras venas...

te extraño pero ya no duele...
te extraño, quizás más de lo que puedo aceptar

jueves 27 de octubre de 2011

Necesarios

- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.

- Qué es un rito ? – dijo el principito.

- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas.


(Fragmento del cap. 21 El Principito)

miércoles 14 de septiembre de 2011

La historia de Eliahu

En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas
palmeras datileras.

Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Eliahu transpirando, mientras parecía cavar en la arena.


-Que tal anciano? La paz sea contigo.

- Contigo -contestó Eliahu sin dejar su tarea.

-¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?

-Siembro -contestó el viejo.

-Qué siembras aquí, Eliahu?

-Dátiles -respondió Eliahu mientras señalaba a su alrededor el palmar.

-¡Dátiles!! -repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez.

-El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.

- No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos...

-Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?

-No sé... sesenta, setenta, ochenta, no sé.. lo he olvidado... pero eso, ¿qué importa?

-Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojalá vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente puedas llegar a
cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.

-Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto... y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.

-Me has dado una gran lección, Eliahu, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste - y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.

-Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tu me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseché una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.

-Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas.

-Y a veces pasa esto -siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas-: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseché no solo una, sino dos veces.

-Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte...

Leido y extraido del libro:
El camion de la felicidad
Colección HOJAS DE RUTA / Jorge Bucay

miércoles 7 de septiembre de 2011

Recordando a Mercedes



HONRAR LA VIDA
Eladia Blázquez


¡No! ¡Permanecer y
transcurrir
no es perdurar, no es existir,
ni honrar la vida!

Hay tantas maneras de no ser,
tanta conciencia sin saber,
adormecida...

Merecer la vida no es callar
ni consentir,
tantas injusticias repetidas...

Es una virtud, es dignidad
y es la actitud de identidad
más definida.

Eso de durar y transcurrir
no nos da derecho a presumir.
Porque no es lo mismo que
vivir...
Honrar la vida.

¡No! ¡Permanecer y transcurrir
no siempre quiere sugerir
honrar la vida!
Hay tanta pequeña vanidad
en nuestra tonta humanidad
enceguecida.

Merecer la vida es erguirse
vertical,
más allá del mal, de las caídas...

Es igual que darle a la verdad
y a nuestra propia libertad
la bienvenida...

Eso de durar y transcurrir
no nos da derecho a presumir,
porque no es lo mismo que
vivir...
Honrar la vida.

martes 16 de agosto de 2011

Viven vive vivo

Viejo amigo,
es bueno saber que sigo contando con tus páginas abiertas, en blanco y siempre DISPUESTAS...

Sigues existiendo,
latiendo con el tic tac de cada tecla que va formando una palabra, palabra que da inicio o fin de una oración, oración que despierta en el alma y es exhalada por los poros de mis dedos.

Nunca está demás,
dejarse ganar por lo que se siente y exponerlo a otros, para dejarles saber que no están del todo solos.

Andamos, descalzos, o con tacones, o sandalias
caminos propios, éxodos antiguos, huellas invisibles, en cuyos viajes las lágrimas nuevas se unen a las ya existentes y sin importar edades.

Las gotas de rocío
simplemente van acariciando el pétalo, resbalando por el tallo, rozando la hoja y besando el suelo, la tierra, la esencia misma.

¿Cómo no volver a escribirte?, si te siento vivo en el hueco oculto de mi alma, allí donde se abrazan la felicidad y la nostalgia.

sábado 13 de agosto de 2011

31 gotas de rocío

31 años han pasado y puedo a cuenta gotas pasar la lista de mis recuerdos vividos junto a ti. Creo que en todos no sumaria siquiera un par de meses. Algunos ya hasta están algo borrosos en mi memoria...

En una cajita guardo algunas de las postales, incluso aquellas que llegaron tarde, pero todas juntas no alcanzan a ser 30, 20, ni siquiera a 15....

Un día mi madre me dijo que YO, en aquel agosto del 1980, había sido tu mejor regalo de cumpleaños adelantado por solo un par de días...

Hoy al parecer simplemente se te escapo del calendario la fecha, quizás, eso solo tú lo sabes.

Todos los años en este día llueve... hoy no ha sido la excepción

¿Por qué cada año en este día te espero con mi trajecito de flores frente a la tele en mi vieja mecedora?

Felicidades, ha sido el padre de una hermosa niña.